Por qué estoy soltero, de momento.

 

En resumen, porque simplemente tengo la cabeza ocupada en otros asuntos. Pero la realidad siempre, siempre se niega a ser tan sencilla y absoluta.

 

A ver, creo en el amor, es maravilloso, pero no creo que eso signifique que uno tenga que afilarse todo lo que ama, para nada.
Encuentro un poco triste eso, en realidad.
Y encuentro súper triste esa necesidad de sentir la aprobación de otros, casi adoración.
Las personas que están con alguien más sólo porque sienten que ellos mismos no pueden aprobarse a si mismos, y buscan aprobación en los demás.
Especialmente en cosas que no somos, por ejemplo:
¿Por qué querría que alguien me hiciera sentir «lindo» si yo no soy un weón lindo?
Soy un weón feo, y me gusta serlo.
Me fascina ser feo, me fascina aprender el hecho de cómo eso te obliga a esforzarte más -aunque no es exclusivo de la fealdad, obviamente, piénselo.-
Para asumirse hay que reflexionar, y especialmente pasar por un proceso tremendo llamado Introspección, como diría don Fede, del Latín introspicere, osea, inspeccionar -o mirar- hacia adentro, y esto es todo lo opuesto a lo superficial y de moda.

Y es más fácil copiar que innovar, de ahí la moda, o algo así dijo alguien por ahí.
No es que entre a un local y me atiendan fácil, eso me llevó a tener cierta personalidad, y he visto en la gente que se asume como tal, en general, una personalidad que me atrae.
Y ése es el problema, porque me quedaría con dos posibilidades:


Me gustan las minas la raja que saben que son la raja
, eso descarta muchísimo el número de posibilidades, y descarta muchísimo más posibilidades la necesidad de que exista una mina la raja que tenga un mínimo interés en estar conmigo.

Y la segunda posibilidad es quedarme con lo que no es así, con lo que está de moda.

 

No es que la publicidad del mundo esté llena de minas, o minos, que nos resultan atractivos simplemente por su personalidad. 
Y esto es porque no es precisamente la moda, la moda es banal, la moda es chabacana, es superficial e instantánea.

Los musculosos sin fuerza, la nutrición de las minas flacas desnutridas, la gente feliz con sonrisas ensayadas -Si no, ¿De dónde las selfies con la misma cara?- ,como cantantes con playback, las personas ultrasegurasdesimismas que lloran solas por las noches, y como olvidar, los calzones con poto.
Sé que no es tooodo así, pero esta gente, la mayoría, juega juegos que conozco bien, emocional y mentalmente, y que me cargan profundamente:
  • El juego de la persona que, sin tener una capacidad de ser constantemente interesante, recurre a hacerse el o la interesante, no responder mensajes, demorarse horas hasta en lo más minimo y ser, en resumen, un cacho inalcanzable, y falsamente interesante, pero cacho a fin de cuentas. -Y como soy un weón feo, tampoco es que tenga alguna urgencia, y está bien-.

Un juego de gente sin un mínimo sentido del humor, por último. Y gente que al mínimo indicio de algo que no sea absoluta adoración por ellos todo se va a la cresta, empezando, con «suerte», juegos más weones todavía.

Osea, como dijo un tremendo músico Chileno -Jaja-, «La Frialdad es una pésima costumbre, y es costumbre al final»

 

 

  • El juego contrario de estar con todos, y ser el caso del zorrón uniformado, con el lenguaje adecuado, los esclavos del sexo, los coitocéntricos, y obviamente la contraparte de las señoritas que se asumen como objeto, gente que no sabe el valor del erotismo, el valor de la fantasía, y el que no todo es sexo. Hedonistas de cartón que se revelaron contra el “cartuchismo” de nuestra sociedad, cambiando caca por mierda.

Donde antes era una cosa complicadísima estar con alguien, y para qué hablar de tirar, ahora todo es al revés, donde nada es por atracción realmente, hacer por hacer -y por ser algo tan poco especial pasa el fenómeno de que, por ejemplo, mucho pendejo cuando está en el acto termina teniendo problemas porque ya no le reacciona el Junior, porque en realidad no está caliente, como, lo que pasaba antes al revés con las señoras que guardaron su virginidad para su esposo y que, cuando al fin fueron a tener sexo no pueden porque terminan con vaginismo, de ahí lo de cambiar caca con mierda-

 

Osea, compadre. Piensa en tu plato de comida favorito, digamos… pollo con papas fritas.
¡Maravilloso!, hoy almuerzas pollo con papas fritas, ¿Qué hay a la once?, pollo con papas fritas.

 

Oye, y mañana al desayuno… pollo con papas fritas, y al almuerzo, y denuevo a la once, imagínate así todos los días.

 

Tu maravilloso pollo con papas fritas ya no va a ser tan placentero, incluso con todas las señales de que estás comiendo grasa y tu cuerpo lo disfruta y todo eso. Te va a terminar haciendo mal y te va a terminar dando asco.

 

Y por otro lado, por eso mismo en gran parte, soy un weón muy re complicado.
Entonces, ¿Un weón feo, y complicado?, ni una posibilidad.
Por eso prefiero estar tranquilo, soltero y casi sin cuestionarmelo -tampoco es bueno no cuestionarlo-, porque así hago más y mejores cosas, pero especialmente, me conozco más a mi mismo y por la contraparte aprendo muchísimo de las cosas del mundo.
Lo bueno es que estoy bajando de peso 😛